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¿Qué son los NFTs y para qué sirven?

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Por Gabriela Salazar Torres

Cada vez es más frecuente escuchar sobre los NFTs, pero ¿qué son y para qué sirven? 

Sin entrar en tecnicismos complejos, en este artículo te vamos a explicar qué son los Non Fungible Tokens o Tokens No Fungibles cuyo acrónimo es NFT.

En ediciones anteriores se ha desarrollado de manera general sobre sus antecedentes y consideraciones para su adquisición y en esta ocasión queremos ahondar un poco más en qué son los NFTs y por qué se está hablando tanto de ellos.

Blockchain

Para poder entrar de lleno en el tema que nos ocupa, lo primero que hay que entender es qué es blockchain, pues los NFTs surgen precisamente en Ethereum, que es una blockchain pública.

El término blockchain o cadena de bloques, hace referencia a un registro de información (como un libro contable o un libro donde se registran transacciones de manera cronológica) que se va integrando en bloques que se concatenan entre sí, de manera secuencial e inmutable, formando una sola cadena y que tiene las siguientes características principales: 

a)Descentralización: El internet como lo conocemos opera como una red centralizada donde la información se concentra en servidores controlados por una empresa o grupo. En blockchain en cambio, la información en vez de concentrarse en servidores centralizados, se almacena en nodos (dispositivos conectados a la red) distribuidos por todo el mundo y que por lo mismo no son controlados o administrados de manera centralizada por una entidad o gobierno.

b)Encriptación: La información que se encuentra en blockchain se encuentra protegida mediante procesos de cifrado o criptográficos.

c)Consenso: La información a ser incorporada en blockchain solo puede validarse mediante el consenso de los participantes de la red, para evitar el doble registro de transacciones y para asegurar que la información que se incorpora sea válida.

d)Incentivos: Otra característica que permite que exista y subsista blockchain es la existencia de incentivos para sus participantes, los cuales se otorgan en la forma de activos digitales. Un ejemplo conocido de estos incentivos, son los bitcoins que se otorgan a los participantes de la red de Bitcoin que van validando bloques de transacciones en dicha red mediante el proceso conocido como “minado de bitcoins”. 

 

Tokens

La traducción literal del inglés al castellano de token es “ficha”, como las fichas de los juegos de mesa o de los casinos. 

En el contexto de blockchain, los tokens son un tipo de activos digitales (entendiendo por activos digitales a aquellos activos intangibles creados, negociados y almacenados en formato digital) y que representan unidades de valor que se utilizan para proyectos basados en blockchain.

Al igual que una ficha de un casino representa determinada cantidad de dinero, un token representa algo más como una utilidad, un valor financiero u otro activo digital.

Ahora bien, para efectos de entender qué es un NFT, es importante conocer qué son las criptomonedas, los tokens y cuál es la diferencia entre ellos. 

Una criptomoneda es un activo digital nativo de una red de blockchain como bitcoin que es la criptomoneda de la red Bitcoin y ether que es la criptomoneda de la red Ethereum. Se dice que son activos digitales nativos porque su comportamiento o reglas vienen determinadas desde el software de la propia blockchain de la que son nativos.

A diferencia de las criptomonedas, los tokens no son activos digitales nativos de una blockchain, sino que se crean sobre una red ya existente como Ethereum a través de un Smart Contract (que de manera simplificada podemos decir que es un código informático escrito en lenguaje de cómputo y que es autoejecutable), y es en dicho Smart Contract donde se determina el comportamiento y uso de los tokens en cuestión (utilidad, valor financiero u otro).  

Es importante destacar que como tal, un token en blockchain se representa a través de una serie de caracteres alfanuméricos que son lo que se registra en la cadena de bloques, y que resultan del proceso criptográfico propio de dichas tecnologías.

 

Tokens Fungibles y No Fungibles

Existen dos tipos de tokens: los que son intercambiables por otros de la misma especie, calidad y cantidad o tokens fungibles; y los que no son intercambiables por ser únicos, y por ende, insustituibles o tokens no fungibles.

Las criptomonedas son tokens fungibles como lo es el dinero, en cambio hay tokens que son únicos y son los llamados NFTs, acrónimo en inglés de Non Fungible Tokens. 

 

Non Fungible Tokens

Ya hemos hablado de que blockchain es un registro descentralizado en el que, entre otras cosas, se inscriben una serie de transacciones. 

Pues bien, un NFT es el resultado de una serie de procesos mediante los cuales: 

1.- Se incorpora a ese gran registro de la cadena de bloques, un nuevo asiento (serie alfanumérica), en el que se refleja que una determinada persona es titular de ese nuevo asiento; y

2.- Se remite a un archivo digital en internet, a través de una serie de funciones de cómputo, de manera que se asocia al titular de ese nuevo asiento con el archivo digital.  

Lo anterior, hace que el titular del NFT pueda gozar de ciertos beneficios que el token le atribuya en adición a la asociación al archivo digital (como ser parte de comunidades exclusivas, o de participar en ciertos eventos, entre otros beneficios). 

Además, el titular podrá transmitirlo a alguien más y a través de la blockchain podrá conocer todas las transmisiones subsecuentes asociadas a ese asiento, con fines muy diversos, como por ejemplo, en el caso de artistas respecto de NFTs asociados a sus obras, que por cada transmisión del NFT que se registre, se les paguen regalías (esto se tendría que codificar en el smart contract del NFT en cuestión).  

Debe hacerse notar que un NFT no es un certificado de propiedad del activo al que se le vincula y que por lo mismo, cuando se transmite un NFT no se transmite el activo al cual está asociado, sino que se transmite el asiento referido en el numeral 1 del párrafo anterior y el derecho a controlar, o en su caso, transmitir dicho asiento a alguien más. 

Entonces ¿qué hace tan atractivos a los NFTs? 

En el caso de archivos digitales como JPEG, si bien, se pueden copiar los que están asociados al NFT por quien no sea el dueño, solo el titular del NFT tiene el derecho exclusivo sobre el asiento en la blockchain y otros derechos que el NFT pueda conferir al titular de dicho asiento, por ejemplo, participar en ciertos foros o plataformas, actividades en las que alguien que haya copiado la imagen del archivo asociado sin ser titular del NFT asociado a ella no podrá participar. 

Pero este es solo uno de los muchos casos de uso y probablemente uno que no tiene tanto impacto.

Casos de Uso

Exploremos entonces, otros posibles casos de uso:

Los NFTs han causado mucho interés y se ha generado un mercado importante en torno a temas como el arte digital y los espectáculos, las posibilidades de uso de los NFTs aún están siendo exploradas, pero en mi opinión los potenciales casos de uso son incontables y pueden abarcar industrias y actividades en las que la utilización de registros públicos descentralizados e inalterables serían beneficiosos, por ejemplo, registros vehiculares, de propiedad industrial, inmobiliarios, entre otros. 

Temas como la identidad digital en la web3 pueden verse favorecidos por el uso de NFTs, por ejemplo a través de un NFT se podría dar acceso al registro médico completo de una persona o solo a los datos estrictamente requeridos para determinado tipo de transacciones, como nacionalidad y edad, sin tener que entregar todos nuestros datos personales como ocurre actualmente. Recordemos que a diferencia de la web2, en la web3, la titularidad y el control de los datos los conserva el usuario y el uso de NFTs podría servir para administrar dichos datos.

Otros posibles casos de uso que están siendo explorados actualmente son los relacionados con la renta de suscripciones de ciertos servicios de SaaS como streaming o de otros derechos contractuales que son subutilizados por los titulares de los mismos, por ejemplo, cuando se van de vacaciones o que por alguna situación no los utilizarán por un tiempo determinado y no quieren cancelarlos, quienes a través de un NFT les podrían dar el uso, goce temporal y remunerado de dichos servicios o derechos a un tercero, por un precio menor al que paga el propio titular, y que a la par se le comparta parte del beneficio al prestador de servicios, siendo toda transmisión de este tipo monitoreable por dicho prestador.

Como se puede apreciar, los NFTs tienen un gran potencial que está aún por explorarse y que trasciende al tema especulativo con el que se les ha asociado. 

 

Gabriela Salazar Torres

Abogada egresada de la Escuela Libre de Derecho con amplia experiencia en Derecho Financiero, en la Regulación Fintech, Fondos de Inversión y Start-ups. Socia fundadora de RNMS Abogados.

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